jueves, 10 de marzo de 2011

Análisis del libro Cóndores no entierran todos los días, desde la teoría del sistema político de Jhon Locke

Desde la perspectiva de Jhon Locke y toda su teoría del sistema político se establecerá un análisis al  libro "Cóndores no entierran todos los días"  del autor Gustavo Álvarez Gardeazábal. Para empezar es de gran importancia partir  con uno de los elementos mas polémicos a lo largo de texto; la violencia originada  e incentivada desde las propias  instituciones políticas hacia parte de la comunidad política colombiana, específicamente contra los liberales. Cuando se habla exactamente de este tipo de Violencia, estamos siendo obligados a ubicarnos  dentro del contexto de “la violencia  bipartidista, que nos presentan en  el libro “cóndores no entierran todos los días” en la época de 1948 en Tulúa, Valle del Cauca, un  pueblo de mayoría liberal, donde es evidente la discriminación hacia las  pocas familias conservadoras en diversos escenarios  (en la calle, en lo laboral etc.). Un hecho que se dio mas adelante, que en verdad  genero un estadillo “la guerra declarada”, fue lo que se conoce como el Bogotazo , donde el mayor dirigente de el partido liberal Jorge Eliécer Gaitán es asesinado, este hecho da pie a  revueltas a nivel nacional en contra del partido conservador, pero esto no iba a ser lo peor de todo para la comunidad liberal pues poco después, tras las elecciones; el gobierno del país fue ocupado por una mayoría conservadora, donde era de suponer que las instituciones ya emergentes iban  a favorecer los propósitos de su misma clase política (conservadora) y además iban a ejercer una constante represión contra los liberales. Donde los liberales solo les quedaba la opción de “abandonar el pueblo en el que se encontraban o reciben la muerte en la puerta de sus casa”.



 Dentro  de el marco anteriormente expuesto, sobre la violencia incentivada  desde las instituciones (los conservadores en el poder)  hacia la comunidad política (la liberal), es posible relacionarlo con los distintos discursos expuestos por Locke sobre lo que el conoce como: El Primer tratado o el derecho divino a gobernar y  El Contrato.  Locke se cuestiona una pregunta que según el, en todas la épocas de la humanidad representara un gran problema  “¿Quién  en verdad debe ejercer el poder?,  argumentándolo  de la siguiente manera: a no considerar al Estado como una creación de Dios, sino como una unión política consensuada realizada a partir de hombres libres e iguales. Según Locke quien debe ejercer el poder  nace como resultado de la decisión de personas “libres y iguales”, donde en este contexto de violencia,  encontramos una irregularidad frente a la definición de Locke, ya que los conservadores y liberales nunca serán grupos afines, existiendo entre ellos intereses totalmente contrapuestos. Y arraigada en cada una de ellas la idea de conservar y reforzar sus propias instituciones políticas Y jurídicas. Otro Postulado de El Contrato que plantea Locke dice que; el estado de guerra en el que se encuentran en un comienzo los hombres, los conlleva para que ingresen en una “sociedad civil o política”, en donde el gobierno actuará como juez y protegerá los derechos -ya preexistentes- a la vida, la libertad y la propiedad. En este caso las Instituciones conservadoras  constituían el actual estado, favoreciendo asi los propósitos de la elites y familias conservadoras, por lo tanto iban a actuar de manera desigual con la otra parte de la población, y además  iba a incumplir la función primordial de un estado “proteger y asegurar” la vida de todas la personas.



En verdad la violencia que patrocinaban las instituciones políticas, contra la comunidad política, no se debe entender de tan limitada manera. Esta violencia era ejercida de distintas maneras: mediante aparatos de represión y aparatos ideológicos; los primeros lo podemos entender como los mecanismos “que funcionan básicamente en términos de violencia” (ejército, policía,  prisiones), y el otro con base al pensamiento (Escolar, Familiar, Religioso, Jurídico, Político, de Información (prensa, radio, televisión) y Cultural. Están herramientas eran utilizada con un único e indiscutible fin, conservar y reforzar las instituciones políticas de uno de los partidos, para la posible destrucción del otro (en un determinado espacio). Ya que suele ser complicado la supervivencia de ambos en  el poder, mostrándonos en una momento indiscutible de atraso respecto a otros sistemas y un estado Este es un contexto que evidencia una vez el eminente atraso que muestra la sociedad Colombiana respecto a otros sistemas políticos y también el “estrado de guerra” en el que se encontraba todavía.

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